Skip to main content

Full text of "Revista Estrella Roja"

See other formats


■■■HBHMHHBHi 



ÉSTRELLAa 
ROJA 

ÓRGANO DEL EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL PUEBLOJ 






11 de febrero de 1974 



No.30 



LA UNIDAD Y DT0A 
EL DESARROLLO 
DE LA GUERRILLA 



Comunicado 
délas F.A.P. 



FAP 



Condecoraciones 



LA UNIDAD Y 



Editorial 



EL DESARROLLO 
DE LA GUERRILLA 



La agudización de las tensiones sociales y los 
combates entre el bando del pueblo y el bando de 
los explotadores, que viene previendo nuestra 
organización, se hace cada día más visible. 
Del lado enemigo, se agudiza la represión, tanto la 
oficial, llevada a cabo por las fuerzas policiales, 
como la "no oficial" es decir la escalada fascista 
contra las organizaciones populares. 
En el terreno de la represión policial, el 
nombramiento de los siniestros Villar y Margaride, 
a los que se suma el posible nombramiento del 
asesino de Pujáis y Segundo Gómez, el torturador 
Feced en la policía de Rosario, parecen haber sido 
la señal de largada para poner en funcionamiento 
el flamante Código Penal. 
Al asesino de cinco dirigentes agrarios en 
Córdoba, se suman los allanamientos y 
persecuciones a lo largo y lo ancho del país, 
realizados de una manera tan febril que no han 
reparado en allanar uno de los propios locales 
fascistas -Agrupación "20 de Noviembre" en San 
Martín- y presentar las armas incautadas como "un 
arsenal extremista". 

Los fascistas asesinaron al militante Contino en 
Córdoba, bombardearon locales de organizaciones 
populares en todo el país y recientemente 
agredieron a trabajadores de la construcción 
en Bahía Blanca, resultando muerto un militante 
de la JTP. A todo ello se suma la intensa y burda 
campaña propagandística que despreciando el nivel 
de conciencia de nuestro pueblo, pretende presen- 
tar a los guerrilleros como drogadictos y mercena- 
rios extranjeros. Del lado del pueblo, la lucha por 
los más elementales derechos obreros, conduce di- 
rectamente al enfrentamiento con el gobierno, en 
torno a la cerrada defensa que éste hace del Pacto 
Social, instrumento por excelencia de la política 



proimperialista que significa la miseria para los 
trabajadores, la congelación del hambre. 
Así lo han comprendido y marcado claramente 
los Gremios Combativos de Córdoba, la Federación 
Gráfica Bonaerense, el Movimiento Sindical de 
Base y otros sectores que se han pronunciado 
categóricamente contra el odiado Pacto, llamando a 
la lucha por aumentos de salarios y a la unidad 
antipatronal y antiburocrática. En este marco, en el 
cual se van delimitando cada vez más claramente los 
campos del pueblo y de sus enemigos, se proyecta 
el enfrentamiento estratégico de las fuerzas de van- 
guardia de cada uno de los bandos: EL EJERCITO 
DEL PUEBLO y EL EJERCITO OPRESOR PROIMPE- 
RIALISTA. Las Fuerzas Armadas contrarrevoluciona- 
rias, concientes del fracaso de la política 
gubernamental, se preparan aceleradamente para 
retomar el papel de líderes de la contrarrevolución, 
ya sea en alianza con el peronismo burgués, 
constituyendo un único bloque contrarrevolucionario 
cívico-militar, ya sea desplazándolo nuevamente del 
poder. Este peligroso enemigo, sigue siendo la 
principal fuerza contrarrevolucionaria, aunque trate 
de ocultar su papel bajo una máscara populista y 
de respeto a las instituciones civiles. Pero el duro 
golpe que le propinaran nuestras fuerzas en Azul, 
pone otra vez sobre el tapete su profundo carácter 
reaccionario. La defensa apasionada que han hecho 
de las FF.AA. el gobierno y los dirigentes burgueses 
en general, no hace otra cosa que resaltar ese 
carácter. Así pues, mientras el conjunto de las fuer- 
zas populares acumulan experiencia y energía para 
grandes enfrentamientos, proyectando a su van- 
guardia a la guerrilla como núcleo de acero de la 
resistencia popular, el enemigo también templa sus 
fuerzas y prepara sus huestes para la lucha. En esos 
enfrentamientos que se aproximan, 



resultará todavía mayor la responsabilidad de las fuer- 
zas guerrilleras en la lucha de clases; resulta más vi- 
gente que nunca la consigna de no dar tregua al Ejér- 
cito Opresor, de intensificar y elevar la actividad de 
los revolucionarios, de mejorar la cantidad y 
calidad de las fuerzas combatientes, poniéndolas en 
condiciones de asestar fuertes golpes al enemigo en 
sus propias madrigueras, de jugar un papel de primera 
línea en los referidos enfrentamientos. Hoy más que 
nunca entonces se hace necesaria la unidad de las 
fuerzas populares, particularmente de los destacamen- 
tos de combate. En ese sentido, debemos destacar co- 
mo altamente positivo el comunicado de las hermanas 



Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) en el que se reivin- 
dica a nuestra organización, frente a los arteros ata- 
ques burgueses. El imperativo de la hora es marchar 
hacia la construcción de un poderoso y único Ejército 
Popular Revolucionario, respondiendo así a la nueva 
etapa de la guerra que comienza a desarrollarse en 
nuestros días. Etapa que significará una generalización 
de la guerra revolucionaria contra el enemigo común. 
En este sentido el EJERCITO REVOLUCIONARIO 
DEL PUEBLO sigue comprometiendo sus mejores es- 
fuerzos por la unidad y el desarrollo de las fuerzas 
guerrilleras, respondiendo a las nuevas exigencias que 
nos formula nuestro pueblo con sus luchas. 



Condecoraciones 

El Buró Político del Partido Revolucionario de los trabajadores después de 
analizar el desarrollo del ataque la Guarnición Militar realizado por la Compañía 
HÉROES DETRELEW (reforzada) del EJERCITO REVOLUCIONARIO DEL 
PUEBLO, resolvió proponer al Comité Central del Partido, el otorgamiento de 
las siguientes condecoraciones: 

I - Orden "Héroes deTrelew" en Segundo Grado (méritos excepcionales en el 
combate) a los cuatro combatientes que participaron en la toma por asalto de 
la Guardia Central y el Puesto I . 

2- Orden "Héroes deTrelew" en Tercer Grado (servicios militares distinguidos) 
a los siguientes combatientes:- 



Cinco integrantes del grupo de secuestro, entre ellos el 

combatiente Reinaldo Roldan (desaparecido) 

Cuatro integrantes del grupo de toma de la Herrería , 

entre ellos los combatientes Guillermo Altera 

(muerto en acción) y Héctor Antelo (desaparecido). 

Un integrantes del grupo de apoyo de toma de 

baterías. 

Tres integrantes del grupo de control del Casino de 

Oficiales 

Cinco integrantes del grupo de chóferes. 

Diez integrantes del grupo de apoyo externo. 



Guillermo Pascual 

Altera 



Para nosotros era "Tito" o "el Flaco". Tenia 23 años, estaba casado y tenia un hijo 
de un año y medio. Era hijo de obreros y desde los 14 a los 20 años trabajó en 
diferentes fábricas: tres años en una barraca de Lanús, dos años en Lital, una fábrica 
de envases de Avellaneda. 

Ingresó al Partido en 1 9 12, luego de un período en que había dejado de trabajar en 
fábrica. Siempre animado por su acentuado odio de clase, su honestidad, a la que se 
sumaban una audacia sin límites. 

Y con esas cualidades, el Flaco Tito empezó a militar con todo en la Regional Sur, a 
principios de 1973 superando sus limitaciones en el seno del Partido con una voluntad 
ejemplar, ingresando de nuevo a trabajar en fábrica (Saniflux, Ohler ) y empezando a 
desarrollar, aceleradamente otras cualidades, las que, por su origen obrero estaban 
latentes en él: su humildad, su compañerismo, su desinterés y entrega total a la 
revolución y al Partido, su gran amor al pueblo que a veces lo hada emocionarse. Y 
por sobre todo, como un rasgo que resaltaba cotidianamente, una gran audacia, una 
gran capacidad de combate, que lo fueron convirtiendo en pocos meses en uno de 
los mejores combatientes de la Regional, en un futuro cuadro del Partido. 
Por eso, Tito estaba siempre en los puestos de más riesgo. Por eso también había sido 
elegido para participar en el COMBATE DE AZULY cuando lo supo se puso 
contento y se sonrió. Porque ahí es donde la gustaba estar al Flaco. Siempre en la 
primera fila del combate. Sintetizando en su audacia, todo su odio de clase, todo su 
afán de combatir a los explotadores y a los milicos asesinos, toda su moral de 
revolucionario que sabe que es así, combatiendo con firmeza, como se va 
construyendo el camino hacia el poder, hacia la Patria Socialista. 
Tito, compañero: vos sabes bien que a los revolucionarios no se los llora, se los 
reemplaza.Y cómo hay que apretar los puños de bronca cuando muere un 
compañero, un gran compañero, como vos.Ya estamos endurecidos y esto nos 
compromete más. Sólo queríamos decirte, aunque vos ya lo sabes, que 

LA SANGRE DERRAMADA NO SERA NEGOCIADA 

{HASTA LA VICTORIA SIEMPRE! 



Relatos de la guerra revolucionaria 

La Marina Uruguaya humillada 
por la guerrilla Tupamara 

En la segunda mitad de la década del 60, una organización guerrillera latinoamericano conmovió a la opinión mun- 
dial por la calidad y eficacia de sus operaciones. Nos referimos a la organización hermana M.LN.TUPAMAROS, con 
la que nos unen cada vez más estrechos lazos fraternales en el combate común por la Patria Latinoamericana que 
soñaron Artigas, San Martin y el Che. La sangre derramada en común por los combatientes Water Arteche -tupama- 
ro- y Moisés Aker -£RP- en manos de los fascistas uruguayos, va sellando esta unión con la fuerza que da la comuni- 
dad del combate y la muerte, la decisión de vencer o morir por la liberación y el socialismo. 

Del rico historial de las operaciones tupamaros, tomamos una de las más destacadas, la ocupación y recuperación 
de armamentos en el Centro de Instrucción de la Marina, relatada por los propios compañeros en las "Actas Tupa- 
maros", cuya publicación le costó la prisión a su editor argentino, en la época de la Dictadura Militar. 



El CIM está enclavado en la rinconera que forman el 
arranque de la Rambla Portuaria y el extremo Este del 
Puerto de Montevideo, Delante de él se extiende la ciu- 
dad, detrás suyo la Bahía. Para entrar o salir de él se debe 
cruzar la ciudad o bordearla por la rambla costanera. Ope- 
rar en el CIM es hacerlo en la boca del lobo. 
El centro de Instrucción ocupa casi una manzana deli- 
mitada por Juan Lindolfo Cuestas al Este; Washington al 
Norte, y la Rambla al Oeste, al Sur el Servicio de Bali- 
zamiento que ocupa una angosta faja a lo largo de la ca- 
lle Sarandi. 

Es una vieja construcción de una planta con un primer 
piso en algunos sectores, Por Washington a unos 5 me- 
tros de J.LCuestas, está ubicada la única puerta y al otro 
extremo de la cuadra, a pocos metros de la Rambla hay 
un portón para entrada de vehículos. 

De acuerdo con los informes proporcionados desde 
adentro por el compañero Fernando Garín que ocupaba 
un puesto de ordenanza, se planifica la acción. 

Habrá que reducir a seis guardias: dos en el exterior, en 
la esquina de Cuestas y Washington, uno de ellos que es- 
tará en la vereda y el otro en la azotea. Los cuatro res- 
tantes estarán adentro; serán un cabo y un ordenanza en 
la Oficina de Guardia se descuenta un segundo ordenan- 
za que será el propio Garín ; un cuartelero en el dormi- 
torio de tropa y un suboficial en el Casino de Oficiales, 
donde se entretiene mirando televisión. 

La demás gente duerme en diversos lugares, además de 
los dormitorios . Oficina de Radio, Arsenal, Enfermería y 
calabozos.También en el Casino de Tropa puede haber al- 
gunos jugando a las cartas. 

Intervendrán en la acción 20 compañeros, dos compañe- 
ras, un auto y un camión. 



Día 29 de Mayo, 1970. 

A las 1 3 horas se hace contacto telefónico con Garín 
para ver si hay novedades. Todo marcha bien. A las 17 se 
repite el contacto con el mismo resultado. En dos opor- 
tunidades anteriores la operación debió suspenderse por 
novedades en el objetivo. A las I y 1 de la madrugada del 
30 de mayo se hace un nuevo contacto que será el últi- 
mo, pues se confirma la acción para la hora I y 45. 

Mientras un compañero realizaba este contacto desde 
un bar, por las cercanías permanecía estacionado el ca- 
mión: una pareja "de enamorados" ocupaba la cabina; la 
caja, toda cubierta por una lona podía contener, según las 
apariencias, cajones, verduras, comestibles, cualquier cosa, 
menos 1 7 personas. 

Cuando se aguardaba el regreso del compañero, apa- 
rece un policía que se acerca a la cabina e interroga y pide 
documentos a la pareja. Bajo la lona, 1 7 caños apuntan al 
inoportuno. Entre cansado y borracho, más lo segundo 
que lo primero, el uniformado apoya una mano en la ba- 
randa, o al menos esa fue su intención. 
En realidad, se apoyó, lona por medio en el brazo de un 
compañero que se mantuvo lo más quieto posible. 
Por suerte el hombre no estaba en condiciones de dife- 
renciar entre madera y un antebrazo. Le alcanzan los do- 
cumentos, los mira, los devuelve y se va. La lona se infla del 
respiro hondo de los compañeros. De haber tenido que en- 
frentar al milico, los 1 7 amontonados y dispuestos a meter 
bala, aquello pudo haber sido un desastre. Pero la caña o el 
vino lo arreglaron todo. También algo se aprendió. 

Por otro lado antes del contacto telefónico, Garín 
comprueba en el cuartel que su arma no funciona. Re- 
curriendo a su ingenio mata dos pájaros de un tiro: 



I D 




simulando hacerle una broma le saca el arma al cabo de 
guardia y le deja la suya propia. 

Aproximación. 

Confirmada la ejecución del operativo, a la hora ade- 
cuada y por distintas vías, se dirigen al CIM el camión y un 
coche con tres compañeros los que en la primera etapa 
del copamiento harán las veces de agentes de investiga- 
ciones. 

El camión se detiene en Cuestas entre Sarandi y Re- 
conquista a cuadra y media de Cuestas y Washington. A 
su izquierda hay uva cancha de fútbol. Aquí, unos 10 me- 
tros más adelante la pareja vuelve a sus "amores" aunque 
con sus ojos puestos en el coche de "tiras" que ha esta- 
cionado en Sarandi a pocos metros de Cuestas. Descien- 
de Tino, llega a la esquina y espera de Garín la señal con- 
venida. Pero allá a la cuadra sólo ve al guardia en la azo- 
tea. Nada de Garín. Pasan largos los segundos;Tino espera, 
los del coche y los del camión esperan; la pareja también 
espera. Todos están impacientes y tensos. 

Es una madrugada brumosa. Cerca de allí, entre un 
ruido de tachos y palas contra el suelo que retumba en el 
silencio hondo del barrio dormido, se mueve un camión 
que recoge basura. 

Al minuto de espera aparece Garín en la vereda de 
Cuestas. Simula contemplar el estado del tiempo y arri- 
mándose a la pared para no ser visto por el guardia de la 
azotea -el otro está por Washington- arroja el casco al ai- 
re y lo recoge. Es la señal. 

Ahora el coche con Tino se dirige al objetivo y estacio- 
na en la esquina. Los dos "tiras"-que bajan son intercepta- 
dos por el guardia. Desde la azotea se oye que el otro 
guardia amartilla su fusil R- 1 5. Identificándose como agen- 
tes de investigaciones los compañeros piden hablar con el 
Oficial de guardia. El puesto que ha ido a avisar regresa 
con un ordenanza y retorna a su puesto. 

El ordenanza no es otro que Garin. Los "tiras" reiteran 
que necesitan hablar con el Oficial de guardia porque un 
marinero de la repartición ha tenido problemas con la po- 



licía. Garín les exige documentos y examina prolijamente 
bajo la mirada atenta de los guardia. 

"Convencido" de la autenticidad de los documentos el 
ordenanza hace pasar a los "tiras". Luego de trasponer un 
corredor a manera de zaguán y una peculiar antesala, lle- 
gan a la sala de espera donde quedan. 

Garín se dirige a la Oficina de guardia que estaba sa- 
la por medio donde hay un teléfono y un timbre alarma. 
Saca de allí al cabo para que atienda a los "tiras" con el 
argumento de que "es un asunto para vos". En cuanto al 
cabo, luego de comprobar los documentos y oir las ex- 
plicaciones, va a buscar al suboficial de guardia que se en- 
tretiene mirando TV en el Casino de Oficiales contiguo 
a la sala. 

Al volver el cabo con el suboficial, los "tiras" v ven a re- 
plantear su problema. En la antesala, Garín conversa con 
el ordenanza. Disimuladamente los "tiras observan a sus 
interlocutores, hasta que Garín, después de varios circun- 
loquios, desarma al ordenanza. Entonces ellos hacen lo 
propio con el cabo y el suboficial.Tras la sorpresa y el sus- 
to los tres quedan junto a la pared, desarmados y con los 
brazos en alto. 

Entretanto afuera también ocurren cosas: segundos des- 
pués de que los tiras entran al Cuartel, la pareja toda arru- 
macos marcha por la vereda rumbo al coche. Cuando lo 
enfrenta es interceptada por el "tira" que ha quedado en 
él. Les pide documentos, los mira inquisitivamente, los in- 
terroga: ¿Qué hacen a estas horas por la zona?, dónde vi- 
ven, dónde trabajan?. La pareja se defiende y discute en 
voz alta, mientras los guardias desde sus puestos oyen y 
ven, En cierto momento la mujer manifiesta que es estu- 
diante del IAVA. 

- ¡Ah, estudiante, y nada menos que del IAVA! 
exlama el "tira" y agrega autoritario: 

- Quédense acá; vamos a arreglar esto con el Oficial en 
cuanto venga. La pareja aunque protesta, se queda. Los 
guardias por su parte contemplan la escena. El de la azo- 
tea deja de hacerlo al aproximársele Garín y decirle que 
viene a relevarlo. Sorprendido el guardia argumenta que 



aún no es la hora. Al tiempo que se va acercando, Garín 
le explica que los policían han venido a buscarlo y que ten- 
drá que acompañarlos; cuando está junto a él lo encaño- 
na, pero el hombre se resiste, negándose a entregar su fu- 
sil y forcejeando por él. Sólo se rinde cuando siente en la 
cabeza el caño del arma de Garín. Este, ya con el R- 1 5 en 
su poder apunta al guardia de abajo y le grita que no se 
mueva, mientras ubica al reducido en la misma línea de 
fuego. Simultáneamente la pareja y el "tira" se abalanzan 
sobre él. También él se resiste y aunque forcejea y aprie- 
ta el M - 1 contra su cuerpo termina rindiéndose. 

Irrupción. 

Cuando la pareja y el "tira se despegan del coche para 
reducir al guardia, el camión por su parte, inicia rápida mar- 
cha hacia el objetivo. Casi encima de éste, frena abrupta- 
mente. El compañero que maneja ha visto un centinela que 
le parece verdadero. Ocurre que se ha actuado con suma 
rapidez y en 1 segundos se ha reducido al guardia, y un 
compañero ocupa su lugar. La transformación se ha logra- 
do -y se logrará después con otros compañeros, agregan- 
do solamente a la camisa y el pantalón grises, un casco 
marinero. 

Cimbrándose aún el camión por la frenada, el conduc- 
tor ve retirar las barreras que clausuran el tránsito pea- 
tonal en la cuadra de Washington y entra a ella estacio- 
nando frente a la puerta. Bajan los 1 7 y marchan cuartel 
adentro, cada uno con un cometido. 

Lacho sube a la azotea para suplantar a Garín. Otro 
compañero debe "relevar" al guardia, pero se retrasa, por 
lo que Lacho arrastrándose sobre el piso para no ser vis- 
to desde la calle, apunta al guardia y lo mantiene en su 
puesto en mera función de silueta. Llega el demorado y 
queda de guardia con la capa y el casco del reducido. Es- 
te baja con Lacho quien lo lleva junto a los demás al Ca- 
sino de Oficiales que custodian dos compañeros. 

Luego de esta rápida y simultáneamente se procede a 
reducir a quienes se encuentran en distintas dependencias. 

En el dormitorio de Oficiales del primer piso, es redu- 
cido el Oficial de guardia que dormía desde que fuera re- 
levado por el suboficial; en el servicio de buceo de planta 
baja, se reduce a dos; en el dormitorio de cabos del pri- 
mer piso, a tres; mientras en la enfermería se hace lo pro- 
pio con seis más. Cabe aclarar que la enfermería sólo tie- 
ne de tal el nombre, porque es un simple dormitorio más 
que alojaba a personas en perfecto estado de salud. 

En el dormitorio de reclutas son reducidos seis, los que 
asustados y preocupados manifiestan y vuelven a aclarar: 
"Nosotros somos reclutas, no tenemos nada que ver, so- 
mos reclutas". Vaya a saber qué pasaba por la mente de 
aquellos pichones de marineros. Dos compañeros van al 
Arsenal cuya puerta encuentran entornada y sostenida en 
su posición por algún objeto pesado. Al ser abierta de una 
patada, se produce un ruido considerable. Aunque más 
considerable y pesado es el sueño de los dos marineros 
que allí duermen a pata suelta. Recién despiertan al cabo 
de varios sacudones y mientras uno tiembla el otro tiene 
la lengua afectada por una espléndida borrachera. 

Conversan, bromean, chichonea con el compañero que 
ha quedado vigilando, lo invita con un cigarro y de tanto 
en tanto se descarga sobre el otro reducido. 



- Pero no temblés, carajo. No seas ¡odido. No nos van 
a hacer nada.Tomá un cigarro, bajá esas manos -y dirigién- 
dose al compañero- ¿Verdad que las puede bajar? 

Aunque el compañero asiente, el otro sigue firme con las 
manos arriba. Piensa quizá que si las baja es hombre muer- 
to. Quince minutos así, mientras su compañero dale que da- 
le a la lengua como si fuera una maquinita de hablar. 

38 y truco. 

En el Casino de tropa -de planta baja- un compañero 
llama a la puerta que está cerrada desde adentro.AI cado 
de unos segundos le responde un "¿Qué pasa?". 

- De la guardia, responde. 

Abierta la puerta, encañona a quien lo recibe o impo- 
niéndole silencio, lo hace andar delante suyo hacia un am- 
biente del Casino donde otros tres esperan para conti- 
nuar el truco interrumpido. 

Recorren un estrecho pasadizo interno formado por 
un tabique de madera y una pared. Llegados ante quienes 
aguardan impacientes, apartando algo hacia un lado al que 
lleva adelante, queda apuntando a la mesa y dice a tono 
con la situación creada: 

- Aquí gané yo: tengo 38 y somos tupamaros. 
Y tenía nomás un 38 largo. 

Se resignan los truqueadores y van contra la pared con 
las manos en alto.Aunque asustados, a uno de ellos le que- 
da resto para el humor y para preguntarle a quien tiene 
a su lado: 

- Che, ¿hace tanto frío que me tiemblan las piernas? ... 
El dormitorio de tropa próximo al portón en realidad 

es doble: planta baja y primer piso.Tíene unas seis cuche- 
tas en cada nivel dispuestas en dos filas. En medio de ellas 
y a lo largo está la ropería. 

Con un pretexto, Garín saca afuera al cuartelero que 
monta guardia en planta baja, del lado de adentro de la 
puerta. Una vez alejados unos metros lo encañona y se lo 
entrega a Lacho. Con su M- 1 terciada al pecho, el hombre 
se pone duro resistiéndose a ser desarmado. 

Sordo a las amenazas del compañero se aferra al fusil 
y forcejea. Lacho termina poniéndole su arma en la cabe- 
za y arrancándole el fusil a viva fuerza, tras lo cual marcha 
al Casino de Oficiales donde están ya reducidos, guardias, 
cabo, ordenanza, oficial y suboficial. (Cuándo éstos sean 
llevados a la Plaza de Armas, el patio enmarcado por 
las dependencias que van siendo copadas, se sumarán a 
ellos los otros reducidos). 

Libre la puerta entran 1 compañeros, S para cada dor- 
mitorio, en sigilosa fila ¡ndia.Abajo se aguarda para actuar en 
el momento en que se encienda la luz de arriba.Aunque en- 
cendida ésta, los de abajo no encuentran las llaves y se re- 
signan a valerse del resplandor que viene desde lo alto. 

En cada dormitorio, se ubica un compañero al extre- 
mo de la ropería, dominando así los dos sectores de cu- 
chetas, a tiempo que bloquean la salida. En el dormitorio 
de arriba bloquea, además, el acceso al armero -lugar don- 
de cada marinero guarda "su" arma al dejar el servicio-. 
Otros dos en cada sector se encargan de los sobresalta- 
dos marinos. Mientras uno les apunta, el otro les va atan- 
do las manos con alambre de cobre. A varios hay que sa- 
carlos a tirones de sus cuchetas. Uno en especial, da más 
trabajo. Aunque tironeándolo él hombre sale hasta cier- 



to punto pero de allí no pasa: el cuerpo sale y el brazo 
queda. ¿Qué ocurre? El hombre tenía una mano lastima- 
da y se la había atado para dormir, a la cucheta superior 
"para que no se le subiera la sangre". Ese se salva de que 
le aten las manos.Aquí los reducidos suman alrededor de 
24. Se recibe además a los dos del servicio de buceo. 

Sueño pesado. 

En la Oficina de Radio -planta baja - hay uno solo, que 
duerme profundamente. Tras muchos enérgicos sacudo- 
nes un compañero consigue despertarlo. 

- Vamos, levántate, somos tupamaros, dice mientras le 
apunta. 

- Dale vos, déjame dormir, responde el semidormido 
que vuelve a acomodarse en su almohada. 

- Vamos, vamos, rápido, que no podemos perder tiem- 
po, y le retira las frazadas mientras lo sacude. 

- ¡Dale loco, qué hora para bromas: anda a joder a otro 
lado! , y dándose vuelta se tapa la cabeza. El compañero 
no tiene más remedio que guardar el arma y sacarlo a ti- 
rones de la cama. Son los últimos en salir a la Plaza de Ar- 
mas.AI ver a los demás, comprende que no se trataba de 
bromas. Ya despierto como todos, masculla: 

- A mí, a mí que me faltan seis meses para jubilarme. 
El total de reducidos llega a 53 a los que se sumarán un 

arrestado que está en el calabozo, 8 que irán llegando de 
la calle y uno más, que ya se verá cuando y donde apare- 
ce. Formados en la plaza, todos están en calzoncillo, ex- 
cepto 1 0. No se les permitió vestirse para evitar momen- 
tos riesgosos, a uno que tose se le alcanza una frazada. 
Hay otro que se lamenta: 

-Justo, tan luego hoy, que mañana tenía franco. 

Antes de llevarlos a los calabozos. Garín les arenga, les 
recuerda que en ese mismo lugar se sometió a inhuma- 
nos plantones, se maltrató, se vejó de palabra y de hecho 
a los trabajadores de UTE. Lamenta que no estén ahora 
allí muchos de los Oficiales y tropa que peor se compor- 
taron, que fueron los más duros con los trabajadores. Pe- 
ro -continuó Garín-, con lo que a más de uno se le cayó 
el alma a los píes, algunos están presentes.Y mirando a los 
que iba aludiendo, expresaba... 

- ¿Recordás fulano ... y vos mengano... y vos zutano? ... 

El plan preveía encerrar a los reducidos en los tres ca- 
labozos que existen en el primer piso. Pero uno tenía ro- 
ta la puerta, el otro estaba en reparaciones, y el tercero, 
en donde hay un arrestado no tiene capacidad para todos. 
La mayoría debe quedar en el corredor -arriba, junto a los 
calabozos- y en la escalera. Dos compañeras y un compa- 
ñero los custodian. Con la inmovilidad empieza a sentirse 
el frío de la madrugada y es necesario traer frazadas pa- 
ra los de calzoncillo. Algunos se acurrucan en el suelo y 
recomienzan el sueño interrumpido. Entre ellos quizá, el 
de la Oficina de Radio, si es que no perdió el sueño pen- 
sando en su jubilación. 

La reducción del grueso de la gente que había comen- 
zado a la I y 50, termina alrededor de las 2 y 20. 

A las armas. 

Encerrados los reducidos entra el camino, estaciona jun- 
to al arsenal y se comienza a cargarlo. En un pasamanos 
ágil y dicharachero, van corriendo cajones y cajones de ar- 



mas largas y cortas, de municiones, etcétera. 

Al mismo tiempo otros compañeros tratan de poner 
en marcha un camión de la Marina que está en el patio. 
Como no lo logran, buscan al chofer entre los reducidos, 
quien les explica que aunque el vehículo anda bien, tiene 
descargada la batería, se le hace arrancar empujándolo y 
se le lleva para cargar el botín del arsenal. 

Simultáneamente desde la Oficina de guardia se llama 
por teléfono a los compañeros que aguardaban en deter- 
minado lugar con un vehículo. (Copado el cuartel mismo 
resulta el más seguro y mejor lugar de trasbordo). No se 
previo, hacer venir más vehículos porque se contaba con 
una camioneta "Marina". Pero en la tarde anterior se la ha- 
bía llevado a reparar. Se debe entonces distribuir la carga, 
lo mismo que los hombres, en tres vehículos en lugar de, 
cuatro. Mientras pasan los minutos crece la carga. El arse- 
nal va quedando desierto a la par que los elásticos de los 
vehículos se van aplastando por el peso. 

En tanto, la guardia se va encargando de los marinos 
que, de tanto en tanto van llegando desde la calle, bus- 
cando la cama. Las veredas solitarias y el silencio de la 
madrugada denuncian sus pasos mucho antes de llegar. 
Saludan al centinela, y marchan puerta adentro hasta la 
Oficina de guardia donde "el cabo y el ordenanza" frus- 
tran uno a uno a los ocho seres que venían soñando en 
la cucheta caliente. La nota risueña está a cargo del cuar- 
to o quinto marinero: muy suelto de cuerpo y animo, tran- 
queando apurado rumbo a la puerta, le dice al centinela 
al pasar: 

Hola, que tal che ¿,anda loco el cabo? 

No, hoy está fenómeno, le contesta el centinela. 

Al acercarse a la Oficina de guardia, comprueba que el 
"puerta" no le mintió. Anda bien el cabo y está para las 
bromas, de ahí que lo apunte y lo intime a levantar los bra- 
zos. Pero a bromita, bromita y medio. Con un rápido mo- 
vimiento, sin detenerse hace como que saca un arma y 
apuntándole con la mano, le "dispara" con la boca: 

Pum, pum, pum 

Y sigue de largo. El "cabo" debe perseguirlo y conven- 
cerlo de que aunque no está de mal humor, tampoco es- 
tá de bromas. 

El cuarrel quedó. 

Controlada la contraseña, los compañeros del vehícu- 
lo llamado, entran y se dirigen a cargar en la Oficina de 
Radio en primer término, luego a un deposito y por últi- 
mo al servicio de buceo. 

Del Arsenal; el camión "marino" se desplaza al dormi- 
torio de tropa en primer piso, en donde es vaciado el ar- 
mero. Una vez hecho esto, dos compañeros van al "dor- 
mitorio de abajo en busca de frazadas para tapar la carga. 
Al entrar, de abajo de una cucheta surge un tipo que alza 
las manos. Es un marino que, aprovechando la falta de luz 
en el momento en que se redujo a los demás, logró ocul- 
tarse, después fue al armero de donde sacó un fusil M- 1 
que cargó y... allí estaba el mozo en el suelo. 

Un detalle, un mínimo detalle olvidado -la ubicación de 
las llaves de luz- pudo haber complicado y hasta frustra- 
do, una acción planificada al menor detalle y ya práctica- 
mente consumada en su etapa más compleja y riesgosa, 
como lo era la reducción de la guardia y demás gente. Fe 



Los mártires de la guerra del pueblo 

Ramón 



En tos primeros dios de febrero de 1 972, caía en un en- 
cuentro con potidas cordobeses el compañero Ramiro Legui- 
zamón, en esos momentos responsable militar en la Regional 
Córdoba de nuestro ERP. 

Ramiro pertenecía a esa carnada de valientes estudiantes 
que a partir del Cordobazo, comprendieron la necesidad de 
unir sus vidas a la causa dé pueblo, que supieron abandonar 
tos comodidades y privilegios que podría haberles brindado su 
origen de clase, sus carreras y entregarlo todo a la revolución, 
en el desarrollo de la guerra dé pueblo, inclusive sus jóvenes y 
generosos vicios. 

Al morir, Ramiro tenia apenas 20 años cumplidos y milita- 
ba desde hada dos años en las filas del PRTyé ERP. 

Destacado desde las primeras acciones por su valor y se- 
renidad en combate, fue asumiendo cada vez mayores res- 
ponsabilidades, hasta que en agosto de 197 1, tras la detendón 
de varios compañeros dirigentes en Córdoba -entre ellos tos 
Héroes deTreiew.Toschi y Ulla- Ramiro debió hacerse cargo de 
la dirección militar en toda la Regional. Superando las dificul- 



Leguizamón 

íodes del momento, supo llevar adelante sus nuevas respon- 
sabilidades, sin dejar de combatir personalmente en primera 
fia en numerosas acciones. 

B último combate librado contra sus asesinos lo pinta de 
cuerpo entero: Ramiro concurrió a una casa de la organización 
ignorando que ésta había sido detectada y se había montado 
en éla una ratonera. Sorprendido por dos agentes de la re- 
presión, logró derribar de un golpe a uno de ellos y empren- 
diendo la retirada se tiroteó con é otro, que cayó muerto. En 
esas circunstancias, el polida derribado logró recuperarse y lo 
baleó arteramente por la espalda. 



COMPAÑERO RAMIRO: ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE! 



lizmente, el "escondido" vio que el asunto era bravo y va- 
ciló, tardó en decidirse. 

A las 3 y 30 todo está cargado. 

El plan preveía salir y cubrir un determinado trayecto 
del recorrido en caravana, para dispersarse luego hacia los 
lugares de descarga. Al frente iría la camioneta "Marina" 
con seis compañeros uniformados ofreciendo así una apa- 
riencia insospechable. 

No contar con la camioneta impone modificar el plan. 
Seis o siete compañeros desarmados, con sus documen- 
tos en orden, marchan a tomar ómnibus a unas tres cua- 
dras del lugar, siendo vigilados en su trayecto por el "cen- 
tinela" de la azotea. 

Con diez u once compañeros ubicados en ellos, los tres 
vehículos parten directamente por distintas vías hacia lu- 
gares donde deben dejar su carga. 

Recibid ésta, se distribuirá en cantidades menores entre 
las columnas, y aquí a su vez entre cantones y compañeros. 

En el cuartel, quedan seis compañeros, que se retiraran 
en el coche de "tiras", 40 minutos después a las 4 y 1 0, de 
manera que, cuando se difunda la alarma, la cosa esté to- 
talmente liquidada y no quede ni el olor. 

Los 40 minutos serán bien aprovechados: mientras tres 
compañeros continúan apostados en la vereda, azotea y 
Oficina de guardia respectivamente, en tanto otro custo- 
dia a los reducidos, los dos restantes se encargan de pin- 
tar leyendas -entre otras "Comando Indalecio Olivera Da 
Rosa", compañero muerto en acción- y de tomar fotos 
del arsenal vacío, de la bandera del MLN en el mástil de 
la Plaza de Armas y de los reducidos a través de la puer- 
ta de rejas ubicada al pie de la escalera; que lleva a los ca- 
labozos. Al partir, se cortarán los cables del teléfono y se 
cerrará la puerta de calle colocándose en ella un falso ar- 
tefacto explosivo con un cartel que dice: "Por acá pasó el 
pueblo". Tras la descarga, el camión "marino" debe reco- 



rrer varios kilómetros hasta ser abandonado en un lugar 
que despiste a la represión. Al subir para conducirlo en 
este recorrido, el compañero Fernán Pucurull -pieza fun- 
damental en la planificación, organización y ejecución del 
operativo - exclama ufano y sonriente: 

-Ahora que tenemos todo asegurado, si hay que poner- 
le pecho a las balas, lo pondré contento; no me importa 
morir.Así parte. Dos días después sería muerto en la for- 
ma que señalamos en otro lugar de este libro. Las expre- 
siones del compañero Pucurull reflejaban su clara concien- 
cia de que , con este traslado masivo de armas, la corre- 
lación de fuerzas entre la represión y el ejército del Pueblo 
sufriría un vuelco fundamental. 
El volumen de armas obtenido estaba constituido por: 
1 90 Springfield 

1 20 Garand M- 1 (fusiles pesados de gran poder de fuego 
y alcance) 
50 pistolas 45 

1 80 revólveres 38 largo, caño corto sin uso. 
2 ametralladoras de pie (trípode) una de ellas en muy mal 
estado y que a los pocos mese3s fue recuperada por la 
policía en un cantón 

6 fusiles R-15 (de los que usan los Yanquis enVíetnam. 
2 metralletas Reissing, calibre 45 
90 granadas de demolición 
1 30 granadas gas y humo 

70.000 proyectiles de armas largas y cortas (la mayoría 
unos 60.000 de las primeras) 

Completan la carga equipos de radio, portátiles y fijos, 
mascaras anti-gas, equipos y otros implementos de buceo, 
palas y un pico articuladas, más las armas de coleccionis- 
tas que el gobierno "interno" para resguardarlas de los 
sediciosos, que venían expropiándolas casa 
por casa. Quedaron el cuartel y los marineros, menos uno 
que pasó a la clandestinidad. 



PARA LA HISTORIA DE NUESTRA 
GUERRA REVOLUCIONARIA 



Los 

"DECIDIDOS DE CÓRDOBA" 

Toman el BATALLÓN 141 



Febrero de 1 973. La farsa del "Gran Acuerdo Nacional" 
que militares y políticos burgueses montaban trabajosa- 
mente con la vana intención de engañar al pueblo y aislar 
a su vanguardia armada llegaba a su punto culminante. 
El Partido Militar, derrotado politicamente por las masas 
preparaba una prudente retirada en orden. Los políticos 
burgueses, con el FREJULI a la cabeza, corrían a la caza 
de votos compitiendo en demagogia electoral. 
El circo electoral transcurría frente a la indiferencia de 
las masas, y para sacudirla los políticos elevaban el tono 
de su demagogia, recogiendo falsamente las banderas más 
sentidas por el pueblo: libertad a los combatientes, de- 
rogación de las leyes represivas, investigación y castigo 
de los crímenes de la dictadura, medidas antiimperialis- 
tas, etc. 

El Lanussísmo, deseoso de conservar la farsa electoral, 
dentro de los limites preestablecidos por el Partido Mi- 
litar, lanza los famosos cinco puntos, y amaga con la pros- 
cripción del FREJULI. 

Es en ese contexto que en la madrugada del 1 9 de fe- 
brero la Compañía "DECIDIDOS DE CÓRDOBA" del 
ERP tomó el Batallón I4I de Comunicaciones, acción 
que por su envergadura militar y su repercusión políti- 
ca significó un salto cualitativo en el accionar de nuestra 
organización. 

Nada mejor para conmemorar este destacado episo- 
dio de nuestra guerra revolucionaria, que reproducir 
párrafos del parte de guerra dado a conocer en aque- 
lla oportunidad. 



"...La operación se inició a las 0.30 horas partiendo las 
unidades guerrilleras de sus respectivos /oca/es operati- 
vos, donde hablan estado acuarteladas desde las doce ho- 
ras del I 7 de febrero. Para este golpe de mano la Com- 
pañía "DECIDIDOS DE CÓRDOBA" movilizo sus coman- 
dos "29 de mayo", "Che Guevara", Lezcano-Polti-Taborda", 
"jorge Luis Sbédico", "Ramiro Leguizamon" y Ferreira-Mar- 
tínez". 

POR QUE "DECIDIDOS" 

En 1 8 1 0, poco después del triunfo en Buenos Aires de la 
Revolución de Mayo, el gobierno patriota envió una ex- 
pedición militar al Alto Perú (hoy Bolivia) a fin de atacar 
a las tropas coloniales españolas que amenazaban desde 
allí a la revolución. 

Estas tropas que llevan al General Balcarce y otros co- 
mo jefes militares y al Doctor Castelli como comisario 
político designado por la Junta, reciben a su paso el cá- 
lido apoyo de las masas. 

El pueblo, principal actor de la guerra de nuestra Pri- 
mera Independencia, formó espontáneamente batallo- 
nes de voluntarios, que se fueron incorporando al pa- 
so de las fuerzas patriotas. Estas compañías o batallo- 
nes, tomaron el nombre de "DECIDIDOS" de la ciudad 
que en cada caso se trataba. Es decir Decididos a com- 
batir y vencer por la libertad y la independencia. Los 
"DECIDIDOS DE COROBA" fueron los primero en in- 
corporarse al contingente. 



10 



Jk 



ssx 



■ p gggg j PARED0N " 



••n 



pJ 



PUNO 
DEL 

CUARTEL 
COPADO 




J P7 



AI 



"•5 



r^r 



.:*■ 






QMNASIO 



US 



~1 



Í4ÍU" 






O'KIAUS 



A A A 



ANIÍNOJ «MÍO 




tnmrv;;^ C 



ARSENAL 



biC¡ ' 






i Bfi3 






fc-.i-L^-!^p 





L^-^í 



í I ¡ifsEsa-ifTi ffi ——I 



ipi,. . . .. . i „ 



MATERIAL 



RECUPERADO 



1 CAJA GRANADAS LACRIMÓGENAS 
20 unidades 

1 CAJA CARTUCHOS 12-500 unidades 

2 CAJAS CARTUCHOS SEÑALES 20 unidades 
6 BINOCULARES 

1 BINOCULAR INFRARROJO 

2 AMETRALLADORAS PUNTO 50 

14 RAL 
2FAR 

600 PROYECTILES FAL. 

5 TROMBONES LANZAGRANADAS FAL. 

15 SABLES. 

1 PISTOLA SEÑALES 
5 BRÚJULAS. 

3 MOCHILAS. 



63 PAM 1 . 

11 PAM 2. 

107 PISTOLAS 11.25. 

4 HALCÓN 45 mm. 

1 HALCÓN 9 mm. 

1 WINCHESTER 44. 

1 ESCOPETA LANZAGASES. 

2 REVOLVERES 32 ESPECIAL. 
1 BERETTA9mm. 

1 CAJA BALAS PUNTO 50-480 tiros 

1 CAJA BALAS FAL l.500-tiros 

6 CAJAS 38-300 tiros. 

1 CAJA GRANADAS FAL 1 unidades. 

1 CAJA GRANADAS DE MANO 100 unidades. 

1 CAJA GRANADAS ANTITANQUE 3 unidades. 




11 



libertador. 

Así recuperando aquella gloriosa tradición de 
nuestra primera guerra de liberación, el mismo 
heroico pueblo cordobés logró en dos años de 
operaciones revolucionarias, formar y armar 
nuevamente la Compañía "DECIDIDOS DE 
CÓRDOBA", incorporada entonces al 
Ejército Revolucionario del Pueblo en esta 
nuestra guerra por la segunda y definitiva 
independencia. 



REPERCUSIÓN DE LA ACCIÓN 

"Nada ni nadie podrá impedir la realización 
de las elecciones el 1 1 de marzo". Con estas 
palabras, lanzadas por radio y televisión inmediata- 
mente después de la operación 141, el jefe enemigo 
Alcides López Aufranc, entonces Comandante en 
jefe del Ejército, dio por terminadas las maniobras 
con que la Dictadura pretendía condicionar aún más 
las ya de por si tramposas elecciones. 
Esto confirmaba las caracterizaciones de nuestra or- 



ganización en el sentido de que cuanto más fuertes 
fueran los golpes del pueblo y la guerrilla, tanto más 
se vería obligada la Dictadura a recostarse en la 
tramposa salida electoral y tanto menos condiciona- 
da sería ésta, abriendo en cierta medida un período 
de algunas libertades democráticas, duramente con- 
quistadas por el accionar de las masas y su vanguar- 
dia armada. También reconoció el jefe enemigo el va- 
lor militar de la operación, señalando a pesar suya la 
capacidad operativa de parte de nuestro Ejército 
que suponía la toma del cuartel. 
Así pues, la toma del 141 fue altamente valiosa tanto 
desde el punto de vista político como militar. 
Militarmente, demostró la capacidad alcanzada por 
las fuerzas armadas del pueblo marcando el salto a 
la construcción de unidades operativas mayores, ca- 
paces de asestar fuertes golpes al enemigo en sus 
propias madrigueras, constituyéndose así en el ante- 
cedente del reciente Combate de Azul. 
Políticamente, confirmó la corrección de la orienta- 
ción que nuestra organización supo imprimir a su 
accionar, influyendo decisivamente en los aconteci- 
mientos 




UNO DE LOS VEHÍCULOS DE LA UNIDAD MILITAR ENEMIGA EN QUE SE RETIRO EL ARMAMENTO RECUPERADO 



12 



Políticos. El accionar guerrillero, lejos de "endurecer" a 
la Dictadura, como creían algunos compañeros del cam- 
po popular que sostenían la necesidad de subordinar las 
operaciones al proceso electoral, lejos de ello, las accio- 
nes de guerrilla obligaban al enemigo a hacer concesio- 
nes más amplias, buscando en la farsa electoral su últi- 
ma y desesperada salida. 

La acción que hoy recordamos fue la confirmación más 
rotunda en este sentido. Como vimos más arriba, apenas 
ella .se realiza la Dictadura deja de lado sus intentos de 
proscripción al FREJULI y de condicionamiento mayor de 
las elecciones. 

GIMÉNEZ, SOLDADO DEL PUEBLO 



Otro aspecto hay que destacar en este glorioso comba- 
te: por primera vez se verifica públicamente el pase a las 
filas del Ejército del Pueblo, de un soldado conscripto, hijo 
del pueblo obligado a vestir al uniforme enemigo por las 
leyes del servicio militar. 

Seguirían su camino, Julio César Provenzano, Hernán Inver- 
nizzi y muchos otros compañeros cuyos nombres se man- 
tienen en el anonimato, pero que prestaron y están pres- 
tando un valioso y valiente servicio a la revolución, desde 
las propias entrañas del ejército contrarrevolucionario. 
La explicación de la incorporación de Giménez al Ejérci- 
to fue dada por él mismo en un reportaje que le efectua- 
ra "ESTRELLA ROJA". 
Reproducimos algunos tramos del mismo. 



¿Por qué ingresaste al ERP? 

Yo ingresé al ERP estando ya incorporado al Ejército de 
la Dictadura. Durante el tiempo que estaba cumpliendo 
con el servicio militar obligatorio fui comprendiendo que 
el ejército que yo integraba era un ejército que estaba al 
servicio de las clases dominantes, que salía a reprimir y 
asesinar al pueblo.Por eso me di cuenta que era necesa- 
rio formar otro ejército que realmente defendiera al pue- 
blo y estuviera a su servicio. Entonces ingresé al ERP. 
¿Qué lo dirías a todos los soldados que están en el 
Ejército Opresor y que como vos son hijos del pueblo? 
A todos los soldados que como yo están sirviendo obliga- 
toriamente al ejército enemigo y que tal vez crean que 
yo me porté como un traidor, les digo que lo realmente 
importante es estar sirviendo al pueblo. Que ellos, aún 
contra su voluntad, están defendiendo los intereses de los 
explotadores y que a causa de ello se ven obligados a 
reprimir a sus propios hermanos del pueblo. Les diría que 
todos ellos deben pensar profundamente en la situación 
en que están y no disparar nunca contra el pueblo, con- 



tra sus padres, hermanos, amigos, que sufren la explota- 
ción de un régimen que los militares sostienen. Que su 
deber es estar junto a los trabajadores, junto a todos los 
humildes y que esa es la mejor forma en que realmente 
se defiende a la Patria. 

¿El origen y la tradición sanmartiniana y de Be I gra- 
no en la fundación del ejército patriota del Alto Pe- 
rú crees que está representado por el Ejército de la 
Dictadura, o si no, qué intereses representa? 
El ejército ha olvidado los principios sanmartinianos. No 
es un ejército dé liberación, que nos defiende contra los 
enemigos extranjeros. Es el ejército de los explotadores, 
que defiende los intereses de los imperialistas, como los 
yankis. Es un ejército de ocupación utilizado por los ex- 
plotadores y los monopolios para mantener dominado 
al pueblo. Por eso cuando sale a la calle no lo hace pa- 
ra defender a los trabajadores, sino para impedirles sus 
manifestaciones, sus protestas contra la explotación. De- 
fiende, en cambio a los explotadores, porque represen- 
ta sus intereses. 



A un año de este operativo, verdadero jalón de la guerra popular revoluciona- 
ria argentina, saludamos a los valerosos combatientes de la Compañía "DECI- 
DIDOS DE CÓRDOBA' que precisamente por la elevada moral combativa, fé- 
rrea disciplinaria y excelente preparación que demostraron en el combate, re- 
cibieron en aquella oportunidad la orden de Combate "HÉROES DE TRELEW", 
En Tercer Grado, con expresa felicitaciones para el combatiente Félix R. Jimé- 
nez, por disposición del Comité central del Partido Revolucionario de los Tra- 
bajadores, dirección-militar del Ejército Revolucionario del Pueblo" 

¡HONOR A LOS "DECIDIDOS DE CÓRDOBA! 
¡A VENCER MORIR POR LA ARGENTINA!" 



13 




guerra 
revolucionaria 




20 



21 



22 



23 



24 



enero 1974 



Lanús, Prov. de Bs.As.Vecinos de villa "El Triángulo" se 
movilizaron a raíz de una razzia policial en la que par- 
ticiparon decenas de efectivos, deteniendo a tres diri- 
gentes del barrio y apoderándose de medicamentos 
existentes en el dispensario del lugar. 
Rosario. En un nuevo procedimiento policial velatorio 
y abusivo, es detenida Liliana a Montanaro, que fuera 
liberada por el pueblo el 25 de Mayo ¡unto a otros 
combatientes populares. 

Capital Federal. La policía secuestra y quema una edi- 
ción del diario "El Mundo". 

Capital Federal. Un grupo anarquista ocupa las ofici- 
nas de la línea aérea Iberia en repudio a la condena 
dictada por el régimen de Franco contra el militante 
Salvador PuigArtich. 

Lanús, Prov. de Bs As. Pobladores de Villa Jardín mani- 
fiestan en reclamo de mejoras. Intimidatorio desplie- 
gue policial culmina con la agresión a un villero. 
Capital Federal.Violenta represión policial contra ma- 
nifestantes que protestaban en las inmediaciones del 
Congreso por la Reforma Penal. 
Numerosos detenidos. 

Santiago del Estero. Grupos fascistas, con el apoyo de 
la policía, desalojan violentamente a 
vecinos del barrio Rivadavia del local de una escuela 
que les servía de albergue a raíz de las Inundaciones. 
Dirigentes vecinales son amenazados de muerte. 
Mendoza: Explota una bomba en la sede de la Juven- 
tud Peronista Regional VI. 

Boulogne, Bs.As.: La policía allana un local de la Unión 
de Juventudes por el Socialismo y detiene a varios ac- 
tivistas. 

Capital Federal. Policías y matones sindicales allanan la 
redacción de la revista "El "Descamisados", destrozan 
muebles y elementos de trabajo, roban otros y detie- 
nen a 8 personas. 

Córdoba. Cinco dirigentes agrarios fueron fusilados 
por una comisión policial. Indignación popular por el 
alevoso crimen 

Capital Federal. Una banda armada, integrada por ele- 
mentos ligados a la burocracia sindical, desaloja a diri- 
gentes sindicales combativos del Instituto de Servicios 
Sociales para Jubilados y Pensionados y copa la sede 
del organismo: 

Capital Federal. En Florida y Lavalle -plena zona cén- 
trica- un joven que repartía volantes de Vanguardia Co- 
munista fue baleado desde el interior de un automó- 
vil, resultando gravemente herido. Los asesinos huye- 
ron sin que la policía intentara detenerlos. 
Santa Fe. La policía ocupa la sede de la Asociación Ban- 
caria, sin orden de allanamiento. 
Capital Federal. Bandas fascistas, con el empleo de ba- 
zookas, bombas y armas automáticas consuman una 
serie de atentados contra unidades básicas pertene- 
cientes a la tendencia revolucionarias del peronismo 
domicilios de funcionarios municipales progresistas, lo- 
cales del PC. 



14 



24 Capital Federal. Pese al gigantesco operativo mon- 
tado por la policía, se realizaron en la zona de Con- 
greso manifestaciones y actos relámpago en pro- 
testa por las modificaciones al Código Penal. Hubo 
70 detenidos, a varios de los cuales, según denun- 
cias, se los torturó bárbaramente. 

26 Córdoba. Un comando del ERP copa las instala- 
ciones del supermercado mayorista "Monforte", 
apoderándose de un camión cargado con merca- 
derías, que luego fueron distribuidas en la zona del 
Bajo Alberdi. 

José C. Paz, Prov. de Bs.As. Un grupo de policías 
de civil secuestraron al delegado metalúrgico Mar- 
celo Panizza, de la planta Eaton. Hubo moviliza- 
ciones y denuncias obreras, hasta que la policía ad- 
mitió la detención y luego lo puso en libertad. 

27 Córdoba. Elementos fascistas secuestran, torturan 
y asesinan al obrero de la construcción, José Ro- 
que Contino, activista de corrientes ligadas al pe- 
ronismo revolucionario. 

28 Tucumán. Explotan bombas en los domicilios de 
funcionarios del gobierno y en el del intendente 
de Famaillá. FAP se responsabiliza por esta última 
acción. 

Rosario. Se registran atentados contra el diario "La 
Capital", que mantiene, un conflicto con obreros 
gráficos y periodistas, y en el cementerio El Salva- 
dor. 

Capital Federal. Una bomba explota en las inme- 
diaciones de la embajada de China Popular y otra 
en un edificio de departamentos ocupado por fun- 
cionarios de empresas del Estado y militares. 

29 Resistencia, Chaco. Un grupo armado atacó la sede 
de la delegación de la Policía Federal, sosteniendo 
varios enfrentamientos hasta retirarse sin sufrir 
bajas. 

Córdoba. Desde un automóvil en marcha se dis- 
pararon ráfagas de armas automáticas contra el 
destacamento policial de Fotheringan. 
San Luis. Dos bombas incendiarias fueron arroja- 
das en la sede de FOECYT, provocando cuantio- 
sos daños. 

Capital Federal. En momentos en que el personal 
del Instituto Neurosiquiátrico Borda realizaba una 
asamblea para expresar el repudio a la nueva ley 
represiva una comisión policial detuvo a tres tra- 
bajadores, impidiendo la continuación del acto. 

30 Capital Federal. Explota una bomba en una libre- 
ría ubicada frente a la Facultad de Medicina y la 
sede del Sindicato del Personal de Gas del Estado. 
En Bahía Blanca, Córdoba, Rosario, Corrientes, 
Mendoza y Santa Fe se registran numerosos aten- 
tados. 

31 Grand Bourg, Bs.As. Miembros de la policía ferro- 
viaria atacan a golpes y balazos a pasajeros de un 
tren, hiriendo de gravedad a uno. La reacción po- 




Atentado fascista contra la Unidad Básica Juan 
J. Valle de la Juventud Peronista 




José R. Contino, asesinado en Córdoba por los 
fascistas. 



pular obliga a la intervención de efectivos milita- 
res y Policiales. 

Capital Federal. Personal de Seguridad Federal de- 
tiene a cuatro militantes de la Juventud Peronista. 
La agrupación denuncia que la policía niega el pro- 
cedimiento, aduciendo desconocer el paradero de 
los activistas. 

Córdoba. Un comando del ERP balea el frente del 
domicilio del explotador Humberto Freytes, due- 
ño de una fábrica de acrílicos que se encuentra 
ocupada por sus obreros en demanda de mejoras 
salariales y del pago de jornales atrasados. 

Juan Manuel de Rosas, Bs.As. La resistencia ofreci- 
da por activistas y vecinos frustra un intento de- 
rechista por incendiar un local de JR 



15 



febrero 



1 La Plata. Un comando copa el Departamento Creden- 
ciales de la Secretaría de Informaciones, expropiando 
gran cantidad de materiales para la confección de cé- 
dulas de Identidad. 

Monte Grande, Bs.As. Es incendiado con una bomba 
molotov el automóvil del jefe de personal de la fábri- 
ca de porcelanas Armanini, responsable de persecu- 
ciones y amenazas contra obreros combativos. 
Capital Federal. Policías fuertemente armados desalojan y 
golpean a empleados y trabajadores de Supermercados 
Disco que habían ocupado 2 locales de venta en apoyo a 
reclamos por aumentos salariales y mejoras sociales. 
San Justo, Prov. de Bs.As. La policía allana un local de 
la agrupación "20 de Noviembre", de la J.P. de la Re- 
pública Argentina (fascista), secuestrando numerosas 
armas largas, municiones y explosivos. 
Córdoba. Desde un coche en marcha se arroja una bom- 
ba contra la militante de la J.R, Margarita Soria de Ando- 
ro, sin que ésta resulte herida. El mismo día se denuncia 
un intento ultraderechista por asesinar a otro activista 
del peronismo revolucionario. Manuel Carballo. 

2 Córdoba. Un grupo armado copa una sucursal de Co- 
rreos de la seccional 1 4 y se apodera de 5.500.000 pe- 



sos, pintando consignas revolucionarias. 
Capital Federal. Elementos de la ultra derecha, con 
apoyo policial, penetran violentamente en el do- 
micilio de un dirigente barrial de la villa Bajo Bel- 
grano. destrozando muebles. Después consuman 
otro atropello similar en la sede de la Junta Veci- 
nal, golpeando a pobladores y profiriendo amena- 
zas contra "comunistas" e "infiltrados". 

Córdoba. Un grupo anarquista de "Acción Direc- 
ta" copa oficinas de Correos y expropia dinero y 
estampillas. Anteriormente, el mismo comando 
atacó el domicilio de un capitán del ejército con- 
trarrevolucionario, acusándolo de ser un tortura- 
dor del SIDE. 

Rafael Calzada, Bs.As. Fascistas provocan serios 
destrozos en la vivienda de la concejal Alicia Chi- 
hee (Juventud Peronista) mediante la colocación 
de una poderosa bomba. 
Villa Insuperable, Bs.As. Un grupo armado ejecu- 
ta a balazos a Jorge Patricio Gallardo, uno de los 
principales dirigentes del fascista Comando de Or- 
ganización liderado por Brito Urna. 



LA DESAPARICIÓN DE LOS 
COMPAÑEROS ROLDAN Y ANTEL0 



Nuestra Organización denuncia la de- 
saparición de los compañeros Reinaldo 
Roldan y Héctor Alberto Antelo. Roldan era 
un conocido dirigente villero de Villa Jardín, 
Prov.de Buenos Aires y Antelo obrero meta- 
lúrgico. 

Ambos integraban la Compañía HÉROES 
DE TRELEWque realizó el copamiento del 

Regimiento de Caballería Blindada 10 
"Húsares de Pueyrredón" de AZUL. 

Tanto Roldan como Antelo no figuran entre 
los detenidos que han sido puestos a disposi- 
ción de ¡ajusticia burguesa. Existe la presun- 



ción de que el compañero Roldan haya sido 
apresado en el interior del cuartel y ambos es- 
tén en poder de los servicios de información y 
de las FF.AA. contrarrevolucionarias. 

Ante el grave peligro que ello significa para 
sus vidas yante la posibilidad de la reedición de 
conocidos casos de "desaparecidos" que nunca 
más volvieron a aparecer, o que fueron encon- 
trados muertos, el EJERCITO REVOLUCIONARIO 
DEL PUEBLO, responsabiliza a las FF.AA. contra- 
rrevolucionarias y el gobierno nacional por este 
hecho y exige la inmediata aparición de ambos 
compañeros. 



16